cinco pasos.
una transformación.
Llega el cliente, no la mascota.
Te recibimos sin afán. Conversamos qué corte, qué piel, qué temperamento. Conocemos a tu perro por su nombre desde el primer día y construimos una ficha que crece contigo.
Champú según su piel.
Hipoalergénico, anti-pulgas, hidratante o aromaterapia — escogemos según condición y raza. Agua templada, masaje, secado a temperatura segura. Nunca jaulas calientes.
Estándar de raza, o tu estilo.
Schnauzer, poodle, shih tzu, yorkie, maltés, bichón, mezclas. Respetamos el corte oficial — o lo adaptamos al estilo que tú quieras. Tijera y máquina con la herramienta correcta para cada zona.
Donde otros terminan, nosotros empezamos.
Uñas limadas sin lastimar la pulpa, oídos limpios y depilados, dientes cepillados con pasta enzimática, glándulas anales si aplica, perfumado pet-safe. Cada detalle revisado dos veces.
Te enviamos la foto del antes/después.
Cuando termina, te llega un WhatsApp con las dos fotos lado a lado y la hora exacta de pickup. Sin esperas, sin sorpresas. Sólo un peludo nuevo listo para presumir.



